Diagnóstico por síntoma de las fallas más comunes en calderas murales a gas —presión, bomba, intercambiador, encendido— con el repuesto que corresponde a cada una y el límite claro de hasta dónde puedes llegar tú.
Cuando una caldera no enciende o deja de calentar, lo primero que uno piensa es que se echó a perder. En la práctica, la mayoría de los casos que llegan en invierno son cuatro cosas repetidas: la presión del circuito se fue al piso, la bomba quedó trabada después de meses sin uso, el intercambiador de agua sanitaria se tapó con sarro, o simplemente el equipo pide una mantención que lleva años pendiente. Esta guía está ordenada por síntoma, no por marca: encuentra el que te está pasando, revisa las causas en orden de probabilidad, y sabrás si es algo que resuelves tú en diez minutos, si necesitas un repuesto específico, o si ya es momento de llamar a un técnico. Los repuestos que se mencionan son los que tenemos en Eita para Rinnai, Anwo Aqua Plus y Baxi, con pago al recibir y envío a todo Chile.
Antes de seguir: el límite con el gas
Si sientes olor a gas, no acciones interruptores ni enciendas nada, cierra la llave de paso, ventila y sal del recinto. Llama a tu distribuidora o a Bomberos (132). En esta guía puedes hacer tú lo que toca agua, presión y purgado. Todo lo que involucre la línea de gas, el quemador, la combustión o el desarme del equipo lo hace un instalador con licencia SEC vigente: en Chile es obligatorio, y una mala intervención significa fuga o monóxido.
En esta guía
Parte por el síntoma exacto. La mayoría de las fallas se resuelven sin desarmar nada.
Antes de cualquier revisión, mira el manómetro: es el reloj de presión de la caldera, casi siempre en el frente o abajo. Con la calefacción fría debería marcar entre 1 y 1,5 bar. Si está en cero o bajo 0,5 bar, ya encontraste la causa de casi todo lo demás: sin presión, la caldera se bloquea por seguridad y no enciende. Ese solo dato divide el diagnóstico en dos caminos distintos.
Los códigos de error en pantalla cambian de una marca a otra, así que un mismo número no significa lo mismo en una Rinnai que en una Baxi. Ten a mano el manual del equipo y usa esta guía para el síntoma físico, que sí es transversal.
Hay dos escenarios muy distintos y conviene separarlos antes de tocar nada.
Si la pantalla está completamente apagada, el problema es eléctrico y no de la caldera en sí. Revisa en este orden: que el enchufe esté firme y con corriente, que no se haya bajado el automático del tablero, y que el interruptor del propio equipo esté encendido. Muchas calderas quedan conectadas a un enchufe detrás de un mueble de cocina que alguien desconectó sin darse cuenta. Si el automático se baja apenas lo subes, no insistas: hay una falla eléctrica interna y eso lo ve un técnico.
Si la pantalla enciende pero el equipo queda bloqueado o intenta prender y se corta, las causas van en este orden de frecuencia:
1. Presión baja
Si el manómetro marca bajo 0,5 bar, la caldera no parte por seguridad. Es la causa número uno después del verano. Se soluciona rellenando el circuito, pero antes conviene entender por qué se fue la presión.
2. No está llegando gas
Balón vacío, llave de paso cerrada o corte de la red. Prueba si otro artefacto a gas de la casa funciona: si tampoco enciende, el problema no es la caldera.
3. Falla de encendido o ionización
La caldera intenta prender, hace la chispa, la llama aparece un segundo y se corta. Suele ser el electrodo sucio o gastado. Requiere técnico, pero es una reparación menor.
4. Ventilador o evacuación de humos
Si el ventilador no arranca o el ducto está obstruido, el presostato no da la señal y la caldera bloquea el encendido. Es frecuente en equipos con años de uso.
Sobre el reset: casi todas las calderas tienen un botón de rearme. Puedes usarlo una vez. Si vuelve a bloquearse, no sigas apretándolo: el bloqueo es una protección que está avisando de algo real, y forzar reintentos con el quemador solo empeora la falla. Dos bloqueos seguidos ya son motivo de visita técnica.
En calderas de condensación hay una causa extra que aparece en las noches heladas del sur y de la cordillera: el tubo de desagüe del condensado se congela, el agua no drena y el equipo se bloquea. Si el tubo de plástico que baja de la caldera hacia el desagüe está expuesto al exterior y la mañana amaneció bajo cero, esa es la primera sospecha. Se destraba con agua tibia sobre el tubo (nunca hirviendo, y nunca con llama).
Rellenar una vez al año es normal. Rellenar cada semana es una falla.
El circuito de calefacción es cerrado: el agua da vueltas por los radiadores y vuelve. Si la presión baja de forma constante, es porque el agua se está yendo a alguna parte o porque el sistema no está absorbiendo bien la dilatación. Para rellenar se usa la válvula o llave de llenado —una llave pequeña bajo la caldera— abriéndola despacio hasta llegar a 1,2 bar con el equipo frío, y cerrándola bien después. Si queda entreabierta, la presión sube sola y termina descargando por la válvula de seguridad.
El estanque de expansión es la pieza que más se pasa por alto. Es un recipiente con una membrana y aire a presión que absorbe el aumento de volumen del agua cuando se calienta. Con los años pierde esa precarga o la membrana se rompe, y ahí aparece el patrón clásico: enciendes la caldera y la presión se dispara a 2,5 o 3 bar, la válvula de seguridad descarga un poco de agua, y cuando todo se enfría el manómetro queda casi en cero. Si te pasa exactamente eso, no es fuga: es el estanque, y en instalaciones con varios radiadores muchas veces conviene sumar uno externo de mayor capacidad.
Cómo buscar una fuga sin herramientas: pasa la mano por debajo de cada radiador, en las dos llaves de los extremos, y por las uniones visibles. Una fuga lenta no gotea: deja óxido, una mancha blanquecina de cal o la pintura hinchada. Revisa también el piso bajo la caldera y la bandeja. Si nada aparece a la vista, es probable que sea una unión bajo el radier, y ahí ya se necesita detección profesional.
El síntoma más típico del agua dura chilena.
Una caldera mixta calienta dos circuitos separados. El de calefacción es cerrado, siempre la misma agua. El sanitario, en cambio, recibe agua nueva de la red cada vez que abres la llave, y esa agua trae minerales. En buena parte de Chile —Santiago, el norte, los valles centrales— el agua es dura, y el intercambiador de placas que calienta el agua de la ducha se va tapando con sarro por dentro. El resultado es exactamente este: los radiadores funcionan perfecto, pero la ducha nunca llega a la temperatura de antes, y si abres dos llaves a la vez el chorro sale tibio.
Cómo distinguirlo de otras causas:
Si es sarro, hay dos caminos. Un técnico puede hacer una limpieza química del intercambiador, que funciona bien si la obstrucción no es total. Cuando ya está muy incrustado, se reemplaza la pieza: es un repuesto específico por modelo y no es caro comparado con cambiar la caldera completa. Y para que no vuelva a pasar, la solución preventiva real es instalar un dosificador antisarro en la entrada de agua, que evita que el mineral se adhiera.
Clásico de la primera helada: la caldera funciona, el calor no llega.
Si el agua de la ducha sale caliente, la caldera está quemando bien. El problema está en el circuito de calefacción, y hay tres sospechosos en orden:
El ruido dice bastante sobre qué está fallando.
El ruido de hervidor merece atención porque no es solo molesto: significa que la transferencia de calor está impedida por incrustación, la caldera trabaja forzada, gasta más gas y el intercambiador se va deteriorando. Si tu equipo tiene varios años y nunca se le hizo una limpieza del circuito, ese sonido es la señal. La mantención anual justamente evita llegar a este punto, y en instalaciones con lodo acumulado un tratamiento del circuito devuelve bastante rendimiento.
No todo goteo es una falla, pero conviene identificar cuál es.
En una caldera de condensación es normal que salga agua por el tubo de condensado: ese equipo produce agua como parte de su funcionamiento y debe ir a un desagüe. Si el goteo viene de ese tubo y termina en el sifón, está todo bien. Lo que no es normal es que ese tubo esté suelto, tapado o descargando al piso.
Cuando el goteo viene de otra parte, revisa en este orden: la válvula de seguridad —si descarga, es porque la presión llegó a 3 bar, y eso remite al estanque de expansión o a la llave de llenado que quedó pasando—, las uniones de entrada y salida, y el propio cuerpo del equipo. Un goteo desde el interior de la caldera nunca es cosa de esperar: el agua sobre componentes eléctricos termina en una falla mucho más cara. Corta el suministro de agua al equipo, apágalo y llama a un técnico.
¿Necesitas que alguien lo revise?
Las reparaciones que tocan gas, combustión o el interior del equipo requieren un instalador con licencia SEC. MDclima trabaja con técnicos certificados SEC en mantención y reparación de calderas, y es la empresa hermana de Eita: nosotros vendemos el repuesto, ellos hacen la instalación.
Ver servicio técnico MDclima →Resumen para tener a mano antes de llamar al técnico.
Los repuestos que más se piden, para los modelos que más circulan en Chile.
Cada repuesto es específico del modelo: una bomba de Rinnai Eco no es la misma que la de una Aqua Plus. Antes de pedir, ubica la placa de datos del equipo (dentro de la tapa frontal o en el costado) y anota el modelo exacto. Si tienes dudas, escríbenos con esa foto y te confirmamos la pieza. Todos los precios son referenciales del catálogo actual.
Hay más de 90 repuestos de caldera en catálogo —intercambiadores, válvulas de gas, controladores, kits de transformación a gas licuado, tarjetas— para Rinnai, Anwo Aqua Plus y Baxi. Míralos todos en repuestos y accesorios para calderas.
La regla práctica que usan los técnicos: si la reparación supera aproximadamente un tercio del valor de una caldera nueva y el equipo ya pasó los diez años, conviene reemplazar. Cambiar un intercambiador o una bomba en una caldera de doce años que además consume de más y a la que ya le cambiaste dos piezas es postergar lo inevitable. En cambio, una caldera de cinco o seis años bien mantenida vale absolutamente la pena repararla.
Si estás en el punto de reemplazar, revisa primero cuántos kW necesitas —muchas casas tienen calderas sobredimensionadas que ciclan corto y se desgastan más rápido—, luego condensación o convencional, y la comparativa de Anwo vs Rinnai vs Baxi. Todo el catálogo está en calderas murales a gas.
En EITA, nos enorgullecemos de ofrecer un servicio de calidad, rápido y eficiente, pero no tienes que solo confiar en lo que decimos. Revisa lo que nuestros clientes tienen que decir sobre sus experiencias. Desde la calidad de nuestros productos hasta la rapidez en la entrega, nuestras reseñas reflejan el compromiso que tenemos con cada uno de ustedes.
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Excelente atención, variedad de opciones, disponibilidad, agilidad y solución de problemas.
Muy simpática Fernanda y la entrega eficiente.
Excelente atención y gestión de Fernanda. Y de Jair como instalador, ¡muy bien también! Quedamos felices con la compra.
Compré 4 aires acondicionado Anwo con buena oferta. La entrega se cumplió en 24 horas.
Excelente experiencia, buenos precios y el producto llegó a la hora estimada. Estoy muy satisfecho con la compra y dinámica de la compra.
Muy fácil la compra. Rápida entrega y excelente servicio de entrega, muy amable, cuidadoso y atento.
Buen servicio con la compra de 12 calderas Anwo.
Muy agradable atención, excelentes productos.
Nos cambió la vida. Ya no tenemos problema con el frío en invierno o el calor en verano.